La catedrática Mª Victoria Veguín Casas pronunció la segunda conferencia del "Seminario José Antonio Cimadevila Covelo de Estudios Xacobeos", con el título "Una mirada matemática sobre el Camino de Santiago"
En el acto, participaron la conferenciante, María Victoria Veguín Casas, catedrática de Matemáticas de Instituto, y José Antonio Ortiz, presidente de la Asociación de Amigos de los Caminos de Santiago de Madrid, que es la promotora del "Seminario José Antonio Cimadevila Covelo de Estudios Jacobeos", del que este año se celebra la undécima edición. La ponencia, segunda del seminario, lleva por título "Una mirada matemática sobre el Camino de Santiago".
El Seminario se desarrolla los días 21, 22, 23 y 28 de este mes de noviembre y trata siempre temáticas relacionadas con el Camino a cargo de profesionales especialistas en estas disciplinas y con vinculación a la Ruta Xacobea.
Para José Antonio Ortiz, encargado de la presentación, se trata "de un tema muy llamativo y que además todavía está muy poco estudiado". De hecho, cuando María Victoria se centró en él, no había ningún tipo de bibliografía y fue ella la que publicó un libro en 1998, con sus observaciones y estudios.
La conferenciante inició su exposición comentando cómo había surgido la idea de buscar la relación entre las matemáticas y el Camino: "Yo solía decirle a mis alumnos que las matemáticas están en todas partes, y por supuesto el Camino no es una excepción". El Camino ha sido lugar de difusión de literatura, ciencia, música y todo tipo de artes. También las matemáticas, en general, utilizaron el Camino para su difusión, y particularmente lo hizo el sistema de numeración decimal.
En otro momento de su disertación también habló del desarrollo matemático en la vida de los peregrinos. Hay que tener en cuenta que a lo largo de la ruta se habían instalado puntos de comercio para abastecer las necesidades de los viajeros. Utilizaban todo tipo de monedas y medidas, pues según la procedencia éstas cambiaban ya que no se habían unificado y era necesario establecer equivalencias, tanto en las medidas de longitud, capacidad, peso y moneda. En los primeros tiempos de los peregrinos, tampoco había mapas al uso y aunque se hablaba de las estrellas como referencia, las leguas, las jornadas, los pasos y otras medidas eran más fiables que caminar mirando al cielo.
Los calendarios eran diferentes y su uso era imprescindible para saber los feriados y especialmente el Domingo de Pascua. Nacieron los años Santos, cuando el día de Santiago caía en domingo y también este hecho es curioso al analizarlo porque sigue una periodicidad concreta, que se repite durante mucho tiempo, pero no continuamente.
María Victoria hizo un repaso histórico por los matemáticos antiguos más destacados, los de la edad media y las diferentes aportaciones que cada civilización fue añadiendo. En el Camino se conservan milieiros de la época romana, una especie de mojones que han llegado hasta nuestros días. Por cierto, los romanos operaban con mucha dificultad, por la ausencia del cero, que lo incorporaron los árabes.
En el ánimo de la profesora está el seguir observando, estudiando y ampliando su investigación sobre el Camino y su relación con la ciencia matemática.